Una de las tradiciones más queridas y emblemáticas del Belgrano Day School volvió a encender las luces de nuestro Auditorio. Durante tres meses de intenso trabajo, un grupo de madres de Kinder y de toda la comunidad escolar donó su tiempo, energía y talento para dar vida a una nueva edición de Mad Mothers. El resultado fueron cuatro funciones inolvidables de la obra “Había una vez”.

Tres meses de pura dedicación detrás de escena
Desde marzo, el equipo de Mad Mothers se hizo cargo de absolutamente todas las dimensiones de la puesta en escena: ensayaron las coreografías, seleccionaron la música, confeccionaron a mano cada uno de los vestuarios y diseñaron la escenografía que transformó el escenario en un bosque mágico custodiado por una reina y una bruja.
Todo este trabajo creativo estuvo coordinado por Alicia Vallcaneras, quien desde hace años lidera la iniciativa con una dedicación admirable y se encarga personalmente de escribir cada uno de los guiones adaptados para los más chicos.



Risas en casa y un impacto que traspasa el colegio
Como es costumbre en esta tradición del BDS, las funciones tuvieron un doble propósito. Las dos primeras jornadas estuvieron dedicadas a los estudiantes de Kinder y Primary del colegio. Para los alumnos más chicos, la experiencia tuvo un condimento muy especial: el Auditorio se llenó de risas, aplausos y lógicas caras de sorpresa al descubrir y reconocer a sus propias madres completamente caracterizadas en escena.
Por su parte, las dos funciones restantes persiguieron un fin social que nos enorgullece. El colegio abrió sus puertas para recibir a más de 400 chicos provenientes de Jardines comunitarios, escuelas municipales, hogares y organizaciones de salud. Entre ellos, nos visitaron el Jardín Comunitario Santa Ana, Jardín Colmenita, Jardín Municipal N°8, Colegio Madre Teresa, Hogar Familias de Esperanza, Fundación COR, Hogar Portal de Belén y la Casa Ronald McDonald.



El valor de regalar un momento de felicidad
Para muchas de estas instituciones la invitación a Mad Mothers representa una oportunidad sumamente valorada. El objetivo principal de las familias del BDS es brindar un espectáculo de calidad y divertido para niños que muchas veces no tienen un acceso habitual a este tipo de producciones artísticas, o bien para aquellos que están atravesando situaciones complejas. La jornada concluyó, además, con la entrega de golosinas y donaciones que las familias del colegio recolectaron y prepararon especialmente para ellos.
Agradecemos profundamente a cada una de las madres que año a año eligen poner su cuerpo y su corazón al servicio de esta iniciativa. Camino a cumplir sus cuatro décadas de historia, Mad Mothers sigue demostrando que cuando la comunidad se organiza con generosidad, el arte se transforma en la herramienta más poderosa para conectar realidades y regalar felicidad.



















